domingo, 1 de noviembre de 2009

El alma de la fiesta



Personalidades hay muchas y muy variadas, pero en las fiestas, reuniones, charlas siempre resaltan algunas pocas. Estas tienen caracteristicas muy en comun. Siempre tratando de transmitir o contar a otras personas como una especie de “showman”. Invocando anecdotas o informando a las demas. Estas no pueden ser timidas ya que tienen todas las miradas sobre ellos. Deben saber narrar para poder mantener la atancion de todas estas. Ademas tienen que transmitir que estan diciendo la verdad por mas que esten inventando , exagerando ( este es un gran recurso para hacer que la gente se interese mas por la historia) o moldeando la historia para que le guste mas a los receptores.
En muchos de los casos lo que ellos dicen queda como la unica verdad existente. Son predecibles y faciles de desafiar en muchos de los casos. Pero en los receptores es donde esta el verdadero enigma o problema. ¿Cuantos receptores mientras el narrador cuenta, por dentro no le estan creyendo nada? O ¿Cuantos estan facinados por la historia? ¿ Cuantos por dentro sabran que lo que el narrador esta diciendo no es verdad? Y por timidez o miedo a quedar expuestos y que las miradas se claven en ellos, no se animan a expresar lo que piensan y contradecir al narrador.
Esto de saber que hay gente que sabra realmente que el narrador esta mintiendo y que saben la verdad y no lo dicen da a pensar ¿ Cuantos buenos opiniones se habran perdido?¿Cuanta gente habra quedado mal informada por culpa de alguien que con tal de que le presten algo de atencion dice cualquier cosa? ¿Como serian las reuniones sociales, las charlas obligadas entre desconocidos si no existieran estas personas que se llevan toda la atencion? ¿Se hablarian solo desde el lado del conocimiento? ¿O la persona menos timida que quede en la ronda tomara el puesto de narrador y empesara a exagerar como el anterior? Esta opcion es la mas probable ya que a casi todos nos gusta que nos presten atencion, nos miren, que nos crean y les parezcamos interesantes. Es por eso que empesremos por las cosas que mas conocemos y con las mas interesantes. Pero cuando estas se nos vayan acabando, empesaremos a exagerar para que parezcan mas interesantes las historias que nos van quedando. Esto nos sucede ya que no nos gustaria perder ese hermoso sentimiendo de sentirnos escuchados, interesantes y observados. Es por eso que se nos hace imposible imaginarnos alguna reunion social sin un narrador que invente o exagere historias, porque de alguna manera u otra, todos si tuvieramos la posibilidad, tomariamos ese rol o uno parecido.

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